Recorte de prensa del artículo "Pasan Los Años", escrito por Hans Ehrmann, publicado el 14 de junio de 1993 en La Nación, página 33. La crítica plantea que la obra "El tony chico" de Luis A. Heiremans, aunque cargada de intenciones poéticas, adolece de una estructura dramática sólida, resultando en una ejecución inconexa. La puesta en escena del Teatro de la Universidad Católica no logra disimular estas falencias, aunque destacan momentos de gran calidad actoral y simbólica, especialmente en las escenas de Landa y Juanucho. La dirección de Cristián Campos, a pesar de prometedora en el pasado, carece de un sello distintivo y recurre a la música de manera excesiva, evidenciando una falta de confianza en el texto y los actores.
Recorte de prensa del articulo "Obra Que Merecía Recordarse", escrito por Hans Ehrmann, publicado el 03 de mayo de 1989 en la Revista Ercilla n°2805, página 31. El artículo comenta la reestrenada obra "Chiloé, cielos cubiertos" de María Asunción Requena en el teatro Carlos Cariola. La obra, presentada originalmente en 1972, se destaca por su cimiento folclórico y costumbrista, trascendiendo a problemas sociales y a una dimensión poética ligada a lo fantástico y legendario de Chiloé. Se menciona la importancia de la escenografía de Guillermo Ganga, el vestuario de Ruby Goldstein y la coreografía de Hiranio Chávez. La dirección de Nelson Brodt logró integrar las dimensiones de la obra, y Miriam Palacios fue aplaudida por su rol como la abuela Chufila. El texto también ofrece un breve perfil de María Asunción Requena, destacando su calidez, su profesión de dentista y su generosidad con los actores.
Recorte de prensa del artículo "El Difícil Tío Chejov", escrito por Hans Ehrmann, publicado el 21 de mayo de 1994 en La Nación, página 33. La crítica de la obra "El Tío Vania" de Antón Chéjov destaca una interpretación que carece de la vitalidad y verdad inherentes al texto original, optando por una solemnidad y lentitud que diluyen las relaciones tácitas entre los personajes y el peso de la vida cotidiana. Se señala una tendencia a sobre-enfatizar momentos específicos, desequilibrando la obra y resultando en un espectáculo que se percibe alargado y pesado. A pesar de reconocer elementos visuales positivos y chispazos de talento individual, la crítica concluye que la falta de un equipo actoral homogéneo y la incapacidad de capturar la esencia de Chéjov llevan a un intento fallido de montaje.